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Educación
9/11/25 3:12 PM Un padre sonriente abraza a su hijo mientras juntos miran el resultado de un examen, celebrando el esfuerzo y el aprendizaje.

Cómo recompensar a los hijos por un desempeño escolar

En un artículo publicado en el prestigioso periódico norteamericano The Washington Post, una periodista explica a través de una anécdota los problemas que traen las recompensas económicas a los niños por el buen desempeño. 

La periodista señala que en sus conferencias sobre resiliencia y aprendizaje a través del fracaso en escuelas del país, suele pedirles a los estudiantes que cierren los ojos y levanten la mano aquellos que han sido recompensados con dinero por obtener buenas notas en clase; al menos el 20% levanta la mano. Luego les pide que levanten la mano aquellos que han obtenido regalos materiales por obtener buenas notas en clase; otro 20% levanta la mano. Y, finalmente, les pide que levanten la mano aquellos que crean que sus padres los aman más cuando obtienen buenas notas y los aman menos cuando obtienen malas notas; el 80% de estudiantes, entre los 12 y los 18 años, levantan la mano.

Ella enseguida les explica que ese pensamiento suele ser equivocado, porque sus padres los aman sin importar cómo les vaya en el colegio. No obstante, el pensamiento sigue ahí. El principal problema de las recompensas por resultados es que pueden generar confusión entre el “amor” y el “buen desempeño”.

Cuando los padres recompensan a sus hijos por cumplir exitosamente una tarea, en realidad les están diciendo que solo el éxito merece ser recompensado. Esta idea es problemática porque frecuentemente desencadena en los niños una obsesión por el triunfo que al final va de la mano con comportamientos poco saludables con el perfeccionismo, la validación y la poca resiliencia ante el fracaso.

Los especialistas reconocen que las recompensas son necesarias, útiles y deseables, pero que hay distintas formas de llegar a ellas. Uno de los elementos en los cuáles casi todos están de acuerdo es que cualquier tipo de recompensa debe estar centrada en el proceso y no en el resultado.

Esto quiere decir que es más importante para los padres centrarse en la manera en la que sus hijos se prepararon para un examen que en la calificación del examen.

A continuación, presentamos un pequeño listado de formas para recompensar a los hijos por un desempeño escolar.

  1. Elogios verbales y reconocimiento: según UNICEF, es primordial expresar palabras de felicitación y reconocimiento por sus logros académicos. Un simple "Estoy orgulloso de ti" puede ser muy motivador. 

  2. Tiempo de calidad: dedica tiempo para realizar actividades que disfruten juntos, como una salida al parque o jugar su juego favorito. Este tipo de recompensas refuerza el vínculo afectivo y asocia el esfuerzo con experiencias positivas.

  3. Sistemas de recompensas: Implementa un sistema donde acumulen puntos o estrellas por sus logros que luego pueda ser canjeados por pequeñas recompensas. Esto les brinda a los niños una representación tangible de su progreso y esfuerzo.

  4. Actividades especiales: UNICEF recomienda como recompensa que los niños elijan una actividad especial; por ejemplo, ver una película, visitar su lugar favorito o preparar su comida preferida. Estas experiencias pueden servir como incentivos positivos.

  5. Establece metas claras y realistas: trabaja con tus hijos para establecer objetivos alcanzables y celebra los avances hacia esas metas, lo que les ayuda a desarrollar habilidades de planificación y perseverancia.

Este tipo de estrategias permitirán que las recompensas pasen de ser vistas precisamente como “recompensas” a ser vistas como “refuerzos positivos”. Un refuerzo positivo es un reconocimiento por un proceso y no por un resultado.

Finalmente, lo más importante es recordar que cada niño es único y, por tanto, cada reconocimiento y refuerzo debe estar pensado según su personalidad y sus necesidades particulares. El objetivo es promover una actitud positiva hacia el aprendizaje y el esfuerzo, más allá de las calificaciones.